“Ekso” es el nombre del exosqueleto que comenzará a convivir diariamente con un colectivo de entre 50 y 75 personas afectadas por esclerosis múltiple en el marco de un estudio clínico liderado por ADEMBI (Asociación de Esclerosis Múltiple de Bizkaia) que cuenta con la financiación de BBK.

El estudio clínico no tiene parangón en el mundo ya que los investigadores de la  UPV/EHU, Biocruces Bizkaia, Adembi y Achucarro Basque Center for Neuroscience que participarán en el proyecto, medirán por primera vez la efectividad del uso de un exoesqueleto portátil en pacientes con esclerosis múltiple. Los expertos son optimistas y prevén, si se confirman los pronósticos iniciales, que el programa de rehabilitación podría mejorar significativamente la velocidad de la marcha y el equilibrio  de las personas afectadas por esta enfermedad.  Se podría reducir el número de caídas y la fatiga, el estado salud y la calidad de vida podrían obtener también mejoras clínicamente significativas en caso de cumplirse estas expectativas.

El objetivo principal de este proyecto es evaluar la efectividad del uso de un exoesqueleto en combinación con las terapias de fisioterapia convencional, para determinar si aporta beneficios adicionales. De confirmarse esta hipótesis, ADEMBI ha confirmado que el 75 % de los usuarios de sus servicios de rehabilitación, cerca de 200 personas en la actualidad, podrían beneficiarse de esta nueva praxis rehabilitadora. Los resultados podrían extrapolarse a nivel mundial y cambiar la forma de plantear el procedimiento rehabilitador de la esclerosis múltiple.

Los expertos esperan que los beneficios de trabajar con el exoesqueleto sean patentes, ya que vaticinan una mejora clínica significativa tanto de la velocidad de la marcha de los pacientes como del equilibrio. Esto redundará en una reducción significativa del número de caídas y mejora de la calidad de vida asociada a la salud.

Tres fases

La investigación durará un año y se ha elegido un colectivo inicial de entre 50 y 75 personas que se someterán a un programa de entrenamiento específico dividido en tres fases para medir la evolución de la capacidad funcional y cognitiva de los participantes, entre otras variables. Precisamente esto es lo que le otorga un sello  pionero al proyecto, ya que nunca se había investigado el impacto de esta tecnología en un colectivo tan amplio y durante tanto tiempo.

Eksobionics es un exoesqueleto portátil que se comercializa con el objetivo de realizar programas para el entrenamiento de la marcha en diferentes patologías. Sus efectos han sido satisfactoriamente evaluados en pacientes diagnosticados de lesión medular y de accidentes cerebrovasculares, aunque la evidencia de su efectividad en la esclerosis múltiple es en la actualidad muy limitada.

Antes de iniciarse el ensayo clínico, ADEMBI ha realizado ya una prueba para constatar si este exoesqueleto era apto para entrenar la marcha de las personas que acuden a su centro de tratamiento. Esta primera toma de contacto ha supuesto una experiencia muy gratificante para todas aquellas personas que han participado en la prueba piloto inicial.

EKSO