TRANSPARENCIA2021-02-17T10:49:04+02:00
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Historia
Caja Bilbao y Caja de Ahorros Vizcaína

El germen de lo que es hoy BBK, se remonta a 1907 con el nacimiento de la Caja de Bilbao y trece años después, en 1920, con la Caja de Ahorros Vizcaína. Estas dos entidades coexistieron con caminos paralelos hasta que en 1990 se fusionaron para iniciar su camino juntas bajo el nombre de BBK (Bilbao Bizkaia Kutxa).

El objetivo de la primera Caja de ahorros pública de Bizkaia (Caja Municipal de Bilbao) era la captación del ahorro entre las clases populares y de asistencia benéfica y social, más propia del siglo XIX, pero desde la primera década del siglo XX fue variando su función hacia nuevas formas de asistencia y previsión social, como la colaboración con el Instituto Nacional de Previsión y el fomento de las casas baratas.

Por su parte, el objetivo inicial de la Caja Vizcaína fue responder al establecimiento del Seguro de Vejez, en 1920. Pero además, la Caja también sirvió como elemento de financiación de la propia Diputación, que como promotora y fundadora, disponía de sus capitales para ampliar su propia política de beneficencia.

El mapa financiero de 1976 estaba poblado por 88 cajas de ahorros. Constreñidas a su territorio de origen y con restricciones en su actividad financiera, esas entidades apenas podían competir con la banca tradicional. Solo un año después iba a afrontarse la primera transformación del sector con la liberalización inicial de las cajas, que se completaría una década más tarde con otros cambios legislativos que permitía a las cajas competir fuera de su comunidad. Las cajas vivieron a partir de entonces una etapa de expansión sin precedentes que se vio truncada repentinamente por la gran crisis financiera.

Bilbao Bizkaia Kutxa

Bilbao Bizkaia Kutxa se constituyó el 16 de febrero de 1990 por la fusión de la Caja de Ahorros Municipal de Bilbao y la Caja de Ahorros Provincial de Vizcaya . Durante este tiempo una de sus facetas más reconocidas por Bizkaia ha sido su Obra Social, que ha abarcado variedad de ámbitos de la vida de los vizcaínos, desde el cultural, hasta el de la sanidad, pasando por actividades deportivas, de fomento del empleo, de apoyo al sector agropecuario,…

Desde el punto de vista económico se ha caracterizado por realizar una gestión de negocio prudente y seria.

Al mismo tiempo, ha sido uno de los principales tractores de Bizkaia. Ha impulsado financieramente a zonas rurales o grupos sociales desfavorecidos, ha potenciado la creación de infraestructuras fundamentales para el desarrollo del territorio (Feria de Muestras, BEC, Universidades, etc.) ha apoyado a empresas de interés estratégico (Iberdrola, Petronor, Euskaltel,…).

En resumen, BBK ha sido una caja, que no sólo ha sido capaz de ser competitiva y eficaz desde el punto de vista financiero, sino que además ha acompañado a la sociedad vizcaína y ha impulsado el crecimiento del territorio.

Kutxabank

Dos décadas después, en 2010, Caja Sur se incorporó a la originaria BBK y ya, en 2012, se unió con las también cajas vascas Vital y Kutxa para crear Kutxabank.

BBK pasó a la nueva entidad Kutxabank toda su actividad bancaria y las participaciones industriales, obteniendo a cambio el correspondiente porcentaje de participación en la nueva entidad, un 57%.

Fundación bancaria BBK

Un año después un nuevo cambio normativo en el sector bancario llevó a tomar la decisión de transformar BBK en Fundación Bancaria. Y así en junio de 2014 pasó a ser oficialmente Fundación Bancaria BBK.

BBK apostó por aplicar la innovación desde el principio. Había que recrear una fundación nueva que mirase al futuro. BBK recuperó la esencia del triángulo existente en el origen de la propia entidad, clave en su desarrollo y progreso a lo largo de la historia: la protección del negocio bancario, la obra social y las participaciones industriales.

Adaptaron sus recursos humanos y materiales a la nueva situación, se dotaron de las más exigentes políticas de gobierno corporativo y se estableció un sistema de gobernanza al más alto nivel.

Otra de las exigencias que derivaban de la nueva regulación pasaba por la diversificación del riesgo y, por tanto, de la inversión. Para ello, BBK creó un fondo de estabilización que hace posible que la dependencia de la principal inversión sea cada vez menor; consiguiendo una mayor autonomía y garantizando la sostenibilidad de su Obra Social.