26 enero, 2024

BBK “rompe” el puente colgante para concienciar sobre el precio a pagar cuando no se apoya la competitividad sostenible

En el marco de su apuesta por la competitividad sostenible, BBK ha presentado esta mañana ‘El Precio a Pagar’, su nueva campaña de sensibilización. La iniciativa busca llamar la atención sobre la imperante necesidad de adoptar modelos de competitividad sostenible, enfocándose en la reflexión estratégica sobre la construcción del precio.

La campaña busca fomentar una reflexión profunda sobre cómo el sistema está derivando en una falta de competitividad sostenible y competitividad empresarial y cómo se puede entender esta cuestión a través de la construcción del precio.

«El Precio a Pagar» pretende poner de manifiesto la necesidad de que el sistema garantice que los proyectos sostenibles puedan también ser viables, que todos juguemos con las mismas normas. Que los proyectos que garanticen unas condiciones laborales dignas, una fiscalidad justa, un respeto      al medio ambiente, etc. no tengan luego que abandonar porque no pueden competir con otros que no tienen los mismos principios.

De este modo, la iniciativa explora la idea de que siempre se ha puesto el foco en el precio que tienen todas las cosas, pero que, en realidad, tienen dos: el precio que pagamos y el precio a pagar por él.

El precio de un producto o servicio es mucho más que una cifra. En el ámbito de la alimentación, ya contamos con unas etiquetas nutricionales que nos dicen de que está compuesto este producto y su escala nutricional en base a un baremo de letras. Pero ¿los precios en general? ¿sabemos cómo se conforman? Detrás de un precio hay progreso: hay trabajadores, materias primas, regulaciones, legalidad y transparencia. Sin embargo, cuando éste se establece a expensas de aceptar cualquier cosa, es cuando aparece el otro precio: el precio a pagar. El precio que pagamos entre todas y todos con nuestro progreso.

El sistema permite olvidarse de las personas trabajadoras, de las materias primas responsables, de las regulaciones o de la transparencia. Permite olvidarse de la sostenibilidad y el progreso a costa de sólo ser competitivo. Bajo este contexto, es fundamental reconocer que la responsabilidad del precio a pagar no debe recaer exclusivamente sobre el consumidor ni sobre el pequeño comercio. A través de este proyecto, se busca sembrar una reflexión e impulsar un cambio en el sistema que promueva y garantice la igualdad de condiciones y derechos para aquellos que optan por basarse en la competitividad sostenible en sus actividades.

La campaña defiende la idea de que no es necesario optar por el precio más alto del mercado, sino que se trata de promover la igualdad de condiciones para que la construcción del precio sea sostenible. «El Precio a Pagar» destaca la necesidad de que el sistema garantice la viabilidad de proyectos sostenibles, asegurando que todos jueguen con las mismas reglas y que estos proyectos puedan competir en igualdad de condiciones.

Se busca que los proyectos que promueven condiciones laborales dignas, fiscalidad justa, respeto al medio ambiente y controles sanitarios adecuados no se vean obligados a abandonar la competencia frente a aquellos que no cumplen con esos principios fundamentales.

Este mensaje a favor de la competitividad sostenible se concreta en una acción 360 con tres elementos clave:

En primer lugar, la rotura del mayor símbolo de progreso de la ciudad de Bilbao: el puente de Vizcaya, también conocido como puente colgante. Esta icónica construcción, se convirtió en el primer transbordador de estructura metálica en el mundo y celebra este año más de 130 años en pie, conectando de manera directa las localidades de Getxo y Portugalete.

A través de una intervención con una combinación de pantallas se ha creado la ilusión óptica de rotura de una parte del puente. De esta forma las pantallas ubicadas en la estructura del puente retransmiten un streaming de la señal en directo justo detrás del puente para dar la sensación de que se ha deteriorado y desaparecido una parte. Esta instalación supone una imagen impactante con la que no solo muestra la caída de un puente sino también la de nuestro futuro como sociedad. Con ello, se tiene como cometido el hacer un llamamiento para impulsar un cambio de sistema que garantice los mismos derechos e igualdad de condiciones a favor de los proyectos que eligen ser competitivamente sostenibles.

Para plasmar todo este concepto de forma audiovisual, se ha filmado una pieza de vídeo que recoge de forma directa y ejemplarizante mediante un narrador omnisciente la reflexión planteada en torno a la construcción del precio. Además, representa los contrastes existentes entre el precio y el precio a pagar en el que están presentes todas las verticales (social, medioambiental y gubernamental) que conforman este elemento desde dos perspectivas tan diferentes: la de ser sostenibles y la de no serlo.

De esta forma, la pieza de vídeo ofrece información para plantear un escenario de reflexión a la sociedad y a las instituciones, en el que se impulsa a la ciudadanía a informarse en profundidad acerca de los servicios y productos que se consumen, así como de hacer un llamamiento a las instituciones para brindar mayor apoyo a las empresas que están siendo ya sostenibles.

Esta pieza audiovisual está presente en el tercer elemento clave de la iniciativa: una experiencia inmersiva dentro de un container físico que permanece ubicado en la Plaza del Solar de Portugalete. Este contenedor está customizado para brindar a los usuarios una experiencia única y envolvente, a través un espacio que está especialmente diseñado para descubrir las claves de la campaña de forma dinámica y audiovisual y en la cual también se proyecta el contenido de la pieza de vídeo.

Este elemento no solo tendrá presencia en la ubicación de Portugalete, sino que llevará consigo una itinerancia alrededor de Bizkaia para estar presente en distintos puntos (San Mamés     , Durango y Basauri) y llegar así a diversas comunidades. Toda la información y detalles serán puestos en marcha próximamente, asegurando que esta iniciativa esté al alcance de la mayor parte de la sociedad vizcaína.