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Yo te enseño a utilizar la banca online, tú me enseñas cómo funciona el mundo

Entre los recuerdos más entrañables que muchas personas guardan de su infancia están aquellos relacionados con sus aitites y amamas. Esa conexión mágica, que en algunas familias se mantiene a lo largo de la vida en una relación recí­proca de cariño y aprendizaje continuado, en otras ocasiones se rompe. Y puede tener como consecuencia, en un extremo, situaciones no deseadas de soledad; y, en el otro, la pérdida de una memoria familiar común.

Por otra parte, un reciente informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que una de cada dos personas en el mundo tiene actitudes edadistas –discriminatorias por razón de edad– hacia las personas mayores. Esto repercute en una peor salud fí­sica y mental, un mayor aislamiento social y soledad, mayor inseguridad financiera, disminución de la calidad de vida, incluso mayor riesgo de muerte prematura. Por supuesto, también los jóvenes son ví­ctimas del edadismo, ya que los prejuicios nos afectan a lo largo de toda la vida por una u otra causa.

Precisamente, el objetivo del “Dí­a Europeo de la Solidaridad y Cooperación entre Generaciones” que se celebra próximo 29 de abril es sensibilizar sobre la necesidad de favorecer espacios y actividades para que se den esas relaciones, también más allá de la familia.

El contacto entre personas de diferentes generaciones es una de las estrategias ganadoras no solo para disminuir los prejuicios y estereotipos entre grupos; que jóvenes y mayores compartan vivencias, valores, experiencias y habilidades tiene consecuencias positivas tanto para ellos como para la sociedad, “porque uno más uno, en esto de las relaciones sociales, siempre suma más de dos. Por eso desde Sasoiko es un tema que queremos impulsar, ya que es un factor clave de bienestar para todos y todas”, explica Ixone Zubieta.  Y es que el aprendizaje entre generaciones siempre es mutuo: hoy, en una sociedad tecnologizada, los jóvenes pueden ayudar, por ejemplo, con la famosa brecha digital, así­ como en mitigar soledades; pero el aporte de los mayores, capaces de transmitir toda una experiencia de vida, es igual de importante.

Sasoiko es una iniciativa de BBK para mirar con otros ojos a las personas que van cumpliendo años; una mirada alejada de estereotipos, capaz de identificar las inquietudes e intereses de quienes de adentran en ‘los nuevos 60’ o ‘los nuevos 70’. Sin embargo, aunque en la actualidad los años post-jubilación no se viven de la misma manera, “hay algo que no cambia: la necesidad de relacionarse con personas de otras generaciones, ya sean familiares o no”.

Por eso BBK impulsa cada año distintas actividades para favorecer estas relaciones,

tanto programas formativos dirigidos a la sensibilización de agentes sociales –más de 800 personas se formaron en 2021 con Sasoiko en esta materia–, como actividades vivenciales para poner en práctica la intergeneracionalidad.

Por ejemplo, este mismo mes de abril, durante las vacaciones escolares de Semana Santa, Sasoiko ha logrado activar un proyecto aplazado por la crisis sanitaria: el Campus Intergeneracional BBK Sasoiko. “Ver cómo aitites y amamas han compartido con sus nietas y nietos talleres sobre temas tan diversos como los drones, la robótica, la alimentación o la serigrafí­a ha sido una experiencia preciosa, y tanto participantes como organizadores nos hemos quedado con ganas de más”.

Otra tercera lí­nea de trabajo es el fomento de la investigación y la transferencia de conocimiento en el ámbito del envejecimiento activo y las relaciones intergeneracionales. Para ello, Sasoiko ha lanzado la segunda edición del Concurso de trabajos fin de ciclo de Formación Profesional y de trabajos fin de grado universitario.

“Lo que buscamos es que las generaciones más jóvenes se interesen, desde cualquier área de conocimiento, sobre los aspectos del envejecimiento activo y las relaciones intergeneracionales.

Por primera vez en la historia, en las sociedades occidentales se está dando la convivencia no ya de tres generaciones, sino de hasta cuatro. Que niños y niñas conozcan a todos sus abuelos y abuelas, hasta una edad avanzada, es algo habitual. Incluso que convivan bisabuelos y bisabuelas con biznietos y biznietas.

Disfrutémoslo.